Arami, una de las dos primeras hembras de la especie nacida en el Centro de Reintroducción del Parque Iberá y liberada en 2021, dio a luz a dos cachorros salvajes en completa libertad. Los pequeños felinos “se encuentran bien” y fueron observados por una de las cámaras trampas ubicadas en el parque. Hace casi un siglo no nacía uno en ese lugar

El sueño de ver al yaguareté regresar a los Esteros del Iberá registra un nuevo y significativo avance: Arami, una de las hembras liberadas en 2021, tuvo dos cachorros salvajes en completa libertad. Antes, habían nacido cuatro cachorros dentro de los corrales del Centro de Reintroducción de Yaguareté (CRY), que fueron liberados junto a sus madres y hoy viven libres en Iberá.

Los nuevos cachorros silvestres nacieron de la unión entre Arami, una de las dos primeras yaguaretés nacidas en el CRY después de 70 años de extinción en Corrientes, y Jatobazinho, el yaguareté silvestre rescatado en una escuela rural de Brasil que llegó al proyecto de reintroducción de la especie que lleva adelante la Fundación Rewilding Argentina en 2019. Su apareamiento también se produjo en vida libre.

En las últimas semanas, el equipo técnico de fundación detectó que los movimientos de Arami se concentraron durante varias semanas en un mismo lugar: ”Comenzamos a tener como indicios de que había parido alrededor del 17 de mayo, cuando el collar satelital que tiene (con un dispositivo GPS que toma puntos de ubicación y los manda por una conexión de satélite en nuestras computadoras) empezó a ver mostrarla en un mismo lugar y durante varias semanas. Eso nos daba el indicio de que ya había parido”, le contó a Infobae Sebastián Di Martino, director de conservación de la fundación.

Según Di Martino, esto “era esperable y efectivamente fue así”. “Después de un mes, pudimos ver a través de las imágenes de las cámaras trampa cómo Arami pasaba con dos cachorros en la boca. ¡Fue muy emocionante! Los estaba moviendo del lugar de parición a otro lugar, un monte, desde aún permanecen. Esa fue la única vez que los vimos”, explicó.

Un tiempo atrás, Arami había mostrado indicios similares que sugerían que había parido, debido a la concentración de sus movimientos en un lugar determinado, pero entonces no pudo confirmarse la presencia de los cachorros antes de que la madre retomara sus desplazamientos normales. “No es raro para esta especie que las madres primerizas pierdan a sus primeras camadas”, aseguran desde las fundación.

“Hasta el momento, los cachorros están bien. Si ambos sobreviven —algo que sabremos en las próximas semanas— la población de Iberá contará con diez yaguaretés libres, lo cual resulta sumamente importante considerando que en toda la región chaqueña argentina se estima que solo sobreviven unos 15 individuos”, destacó.

La reproducción de yaguaretés libres y el nacimiento de una nueva generación en libertad son los hitos logrados, y más esperados, que representan una excelente señal para el proyecto que busca revertir la extinción de esta especie y alienta la esperanza de regenerar una población saludable de yaguaretés en Esteros del Iberá.

“Los yaguaretés, en general, tienen dos cachorros, así que es de esperar que estos que vimos sean los dos que ella tuvo”, explicó y añadió: “Esta semana hay un grupo de investigadores del Conicet del Instituto de Biología subtropical de Puerto Iguazú de Misiones que están haciendo estudios y evaluando el impacto ecológico que representa la vuelta de este depredador tope”.

Durante la recorrida, el equipo del Conicet se encontró con los dos cachorros “en una especie de de madriguera”. “Todavía son chiquitos, pero tenemos la esperanza de que sobrevivan”, se esperanzó.

Por el momento, los bebés no tienen nombres. Como lo vienen haciendo hasta ahora “se propondrá una votación a través de las redes sociales, se presentarán opciones de nombres y la gente podrá elegir entre esas opciones”.

Los ocho yaguaretés liberados, algunos de origen silvestre y otros nacidos en el CRY, presentan el comportamiento típico de animales salvajes: ya establecieron territorios que superponen en mayor o menor grado entre ellos, no asocian al humano con provisión de comida y cazan fauna silvestre para alimentarse, principalmente carpinchos, chanchos cimarrones y ciervos de los pantanos.

El proceso que se lleva a cabo en los Esteros del Iberá se realiza en forma conjunta con el Gobierno de Corrientes, la Administración de Parques Nacionales y Fundación Rewilding Argentina y avanza con la reintroducción del depredador tope y otras especies clave de este ecosistema.

El proyecto tiene el objetivo de restaurar la salud y belleza natural del gran humedal, revitalizar la cultura e impulsar una economía restaurativa basada en el turismo de observación de fauna en la cual es central la figura del poblador local.

El yaguareté fue declarado Monumento natural en Argentina, está categorizado como en especie en “peligro crítico de extinción” y se estima que queda una población de 250 individuos en todo el país. En la provincia de Corrientes se extinguió hace más de 70 años y allí el proyecto de reintroducir la especie comenzó en 2012 con la construcción del Centro de Reintroducción del Yaguareté (CRY).

En 2018 nacieron las dos primeras cachorras en el CRY: Arami y Mbarete, hijas de Tania, que había llegado rescatada del Bioparque de Batán y su padre Chiqui del Refugio Faunístico Atinguy, en Paraguay. Desde su nacimiento, las hembras fueron mantenidas sin contacto con seres humanos. En los inicios del proyecto permanecieron junto a su madre, luego sin ella hasta que, finalmente, fueron separadas para poder evaluar sus capacidades individuales de caza y comportamiento.

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