FORMOSA VIRAL

Luego de un resultado electoral en las PASO de parte del candidato estrella del Frente de Todos, Ramiro Fernández Patri, lejos de lo que estaba esperando el quinto piso de Casa de Gobierno, prácticamente desapareció su cara de los anuncios, pasacalles y panfletos oficiales, de cara a los comicios del próximo 14 de noviembre.

En su lugar, apareció la cara de un funcionario que no es candidato a nada, sino que es el único personaje que tracciona votos para el Partido Justicialista en Formosa, el gobernador Gildo Insfrán. Junto a su cara sonriente, se puede ver la breve frase de dos palabras: “Formosa, crece”.

Entrando a analizar el mensaje que subyace en esta oración que está puesta casi en cada calle de la capital y otras ciudades de la provincia, el Gobierno le sugiere al elector que valore lo que hasta ahora, se ha hecho en materia de obra pública en la provincia, que a su vez implica generación de trabajo directo e indirecto y reactivación de la economía, pero sólo en forma sectorizada.

El gildismo quiere que el formoseño le agradezca por lo que hizo en materia de gestión política. ¿Pero acaso no fueron elegidos para eso? Su responsabilidad estando al frente del gobierno es justamente esa, gestionar recursos públicos en beneficio de la gente. Es más, fue su compromiso hacerlo, en las elecciones pasadas. En todo caso, quienes hayan votado por el Frente de Todos en las anteriores elecciones podrán evaluar si su candidato ya en funciones, cubre o no sus expectativas.

Hay una frase que surge en la Argentina sobre este tema: “agradecerle a un político por las obras públicas que hace, es como darle gracias al cajero automático por tu plata que te entrega”.

Pero al demandarle al formoseño que “sea agradecido”, y por forma indirecta, que “no sea un desagradecido” por las obras públicas, también va de la mano con otra frase que repiten todos los gildistas, encabezados por el propio Gildo, que repiten en donde sea haya un micrófono, que si gana la oposición, todas estas obras “desaparecerán”. No habrá fondos para nuevas obras y las que estén en marcha serán “paralizadas”. Lo que el oficialismo no cuenta es que con su peso en el Congreso nacional, son precisamente ellos los que traban la posibilidad de que un gobierno de signo político distinto, pueda ejecutar obras públicas para la gente, sin importarle si en el camino perjudican también a la gente a la cual dicen defender.

Volviendo a “Formosa, crece”, el oficialismo formoseño le exige al electorado que vea lo que ha crecido Formosa y que vote en “forma agradecida” por ello. En este tema, podemos decir que sí, hay cosas que ha hecho bien el Gobierno provincial, sería ilógico negarlo. Pero ese crecimiento ha sido muy beneficioso para unos pocos, y todavía muy demorado para una gran parte de la sociedad.

Fernando Carbajal lo dijo hace pocos días. En Formosa creció la pobreza, el desempleo, la inseguridad, el avance sobre los derechos individuales. Y también tiene razón.

Por ejemplo, que sin que existan en Formosa grandes industrias, empresas, o ingresos por turismo, o sea nada que genere muchos ingresos del tipo industrial, llama mucho la atención que se construyan en Formosa una serie de torres y edificios de departamentos en distintos puntos de la capital, muchos de ellos muy lujosos pero sin la necesaria e indispensable escalera contra incendios.

Aquí va la pregunta, si no hay empresas o industrias importantes en Formosa, que puedan crear empresarios locales muy acaudalados, ¿cómo es que aparecen fondos para estos edificios millonarios en una provincia que no genera riqueza?

Para ir cerrando, lo cierto es que el gildismo apela a un método en el que tilda al formoseño que no lo vote de “desagradecido”, evitando mencionar que es una obligación del gobierno gestionar bien los fondos públicos, y que hacer obras, es una de las responsabilidades que asumieron con el cargo, en consecuencia, no hay nada para agradecer por ello.

Y lo otro sobresaliente es que muy pocos fueron los candidatos que dijeron qué van a hacer si ganan. Pocas propuestas, pocas ideas. El gildismo se cerró en su frase quemada “para seguir haciendo”. ¿Haciendo qué, señor Gobernador? ¿obras públicas? Pues le comentamos que no todos los formoseños somos albañiles, y menos empresarios constructores.

Las preguntas que se hace la sociedad formoseña son ¿qué van a hacer con respecto a la pobreza? ¿y a la indigencia? ¿al desempleo? Pareciera que los problemas sociales más acuciantes les quedan grande, o peor, no quieren resolverlos…

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