El Presidente aseguró que la líder de la Tupac Amaru es víctima de una persecución judicial y apuntó contra los jueces provinciales y el máximo tribunal nacional.

El presidente Alberto Fernández suspendió la agenda que tenía prevista en Buenos Aires y viajó a la provincia de Jujuy para visitar a Milagro Sala, quien se encuentra internada tras sufrir una trombosis venosa profunda.

Luego del encuentro, el jefe de Estado brindó una conferencia de prensa en la que calificó a la dirigente social condenada por diversos delitos como una “perseguida política” y les solicitó especialmente a los tribunales de Jujuy y a la Corte Suprema que empiecen a “enmendar las barrabasadas que se hicieron”.

“Espero que los tribunales de Jujuy tomen mis críticas del mejor modo. Por favor, los insto a revisar lo que están haciendo, no es un buen modelo para el país. Lo mismo para la Corte Suprema, que resuelven con urgencia las cosas que atañen a sus intereses, que por favor le impriman la misma urgencia al recursos de Queja presentado por Milagro Sala”, desarrolló.

La líder de la Tupac Amaru tiene varias condenas en su contra. El año pasado, la Corte dejó firma una pena de dos años de prisión por amenazar a policías. Sala tiene otras condenas que todavía no están firmes y se encuentran apeladas. Una es a 13 años de prisión por el delito de asociación ilícita por el desvío de 60 millones de pesos destinados a cooperativas para la construcción de viviendas sociales. Otra es a cuatro años de prisión por lesiones graves contra otro dirigente social de la provincia en 2006.

Además, hay otras investigaciones que aún no fueron elevadas a juicio oral y público.

El Presidente dijo este mediodía que es un estudioso de todas las causas judiciales que tienen como imputada a Sala y recordó que en diciembre de 2016 ya la había visitado preocupado por lo que considera una persecución de la Justicia.

A la par, víctimas de la líder de la Tupac Amaru enviaron una carta al jefe de Estado repudiando su desprecio a quienes sufrieron las conductas “criminales”.

“Su visita, Señor Presidente, realizada en el contexto de acusaciones infundadas contra las autoridades de nuestra provincia, no es un gesto humanitario, sino un burdo intento de presionar al poder judicial, entrometiéndose en asuntos que exceden sus atribuciones. Si fuera cierto que la Sra. Sala, internada en una clínica de propiedad de uno de sus seguidores, se encuentra con graves dificultades de salud, sepa que nadie más que nosotros aspira a su pronta recuperación”, plantearon.

“Y aspiramos, también, a su pronto regreso a una cárcel. El privilegio de la prisión domiciliaria no es solo una burla, sino un peligro para quienes fuimos y aún somos sus víctimas. Para terminar, cumplimos en recordarle, Señor Presidente, que la agenda que suspendió para realizar esta visita, es la agenda de todos los argentinos, la que sí está dentro de los deberes por los que, algún día, Dios y la Patria pueden llegar a demandarlo”, agregaron.

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