El presidente habló tras la primera revisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) por la reestructuración de la deuda por US$ 44.000 millones.

El Gobierno nacional rechaza la posibilidad de “acotar gastos en el tema social”, aseguró hoy el presidente Alberto Fernández tras la primera revisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) por la reestructuración de la deuda por US$ 44.000 millones contraída durante la gestión de Mauricio Macri.

“No estamos pensando en acotar gastos en el tema social”, dijo Fernández en una conferencia de prensa de ofrecida en el Hotel Marriot a los periodistas argentinos que cubren la IX Cumbre de las Américas, y donde se aloja la comitiva nacional.

El FMI y el Gobierno argentino llegaron esta semana a un acuerdo a nivel técnico al cumplirse “todos los objetivos cuantitativos del programa en el primer trimestre” de 2022 y, una vez que la revisión pase por el directorio del organismo, la Argentina recibirá unos US$ 4.100 millones.

Ambas partes acordaron que los objetivos anuales se mantendrán, específicamente los relacionados con el déficit fiscal primario, el financiamiento monetario y las reservas internacionales netas.

En ese sentido, Fernández manifestó que Argentina tiene un crecimiento “realmente muy importante” y, por lo tanto, no quiere “que ese ritmo se frene o se desacelere”.

“La Argentina crece y ese crecimiento demanda dólares para los insumos y, a pesar de que las exportaciones crecen mucho, por momentos se vuelven insuficientes para la cantidad de dólares que reclaman o se necesitan en la industria”, explicó el mandatario, y añadió: “Es algo que vamos a ir corrigiendo poco a poco”.

Fernández contó que el FMI dijo que es necesario “recalibrar todo por la inflación que se ha dado en los alimentos en todo el mundo”.

“La inflación de alimentos es un tema que preocupa a todos, hablé de esto con (el primer ministro de Canadá, Justin) Trudeau y con (el presidente de Brasil, Jair) Bolsonaro”, remarcó.

En ese marco, completó que se trata de un “tema de preocupación en el mundo, por lo tanto cualquier acción de recalibración que tengamos que hacer sobre lo que hemos programado tiene más que ver con una iniciativa del Fondo y que por supuesto compartimos”.

En otro orden, con referencia a la baja en la cotización de los bonos argentinos y la suba del riesgo país, Fernández lo atribuyó a que “por esta época esto podía pasar porque muchas empresas se desprenden de títulos para cumplir con obligaciones”.

En los últimos días los bonos en dólares, tanto la legislación local como extranjera, registraron bajas generalizadas y el riesgo país superó los 2.000 puntos.

“Hablé ayer con los dos”, afirmó en referencia al ministro de Economía, Martín Guzmán; y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce “y otra vez esta mañana” sobre ese tema.

“Nosotros esperábamos que por esta época esto podía pasar porque muchas empresas se desprenden de títulos para cumplir con obligaciones”, señaló

“Creo que la cosa se va a ir ordenando paulatinamente y obviamente seguiremos de cerca el tema para monitorearlo y para intervenir si es necesario”, advirtió.

En otro orden, Fernández afirmó que el proyecto de ley de la renta inesperada se resolverá en el Congreso, que “lo analizará y verá cómo lo trata”.

El proyecto de ley para gravar la renta inesperada de las empresas, que prevé el pago adicional de una alícuota del 15% por única vez, ya tiene estado parlamentario y comenzará a debatirse la semana que viene en comisión.

“Ese es un proyecto que teníamos preparado con (el ministro de Economía) Martín (Guzmán) desde el día que anunciamos los bonos para los sectores más postergados y los bonos para los jubilados”, dijo el Presidente.

En ese marco, Fernández reforzó que la idea de aplicar una renta inesperada en la Argentina “está en sintonía con lo que está pasando en otros lugares del mundo”.

De hecho, lo propuso ayer en su discurso en la Cumbre, cuando subrayó: “Ante tanta desigualdad, debemos plantear la necesidad de políticas impositivas progresivas, aun cuando las élites domésticas nos presenten como un peligro para la calidad democrática”.

En su discurso de ayer, Fernández había señalado también que la renta inesperada “que la guerra entregó como un regalo a grandes corporaciones alimenticias, petroleras y armamentísticas debe ser gravada para mejorar la distribución del ingreso”.

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